
Un grupo islamista atentó ayer con coche bomba y cohetes contra la embajada estadounidense en Saná, con un saldo de al menos 16 muertos, casi todos yemeníes, entre ellos seis atacantes, en el segundo golpe en seis meses contra intereses de Estados Unidos en el país.
Entre las víctimas mortales figuran seis soldados yemeníes y cuatro civiles, incluida una india, señaló el ministerio del Interior yemení.
Estados Unidos condenó este atentado que "recuerda que seguimos enfrentados a la amenaza de extremistas violentos aquí y en el extranjero", afirmó un portavoz de la Casa Blanca, Gordon Johndroe.
Testigos
Según testigos, hombres armados barrieron a tiros un destacamento de policía frente al complejo fortificado de la embajada estadounidense antes de que otro atacante hiciera estallar un coche bomba que levantó una bola de fuego.
Le siguieron una serie de explosiones y disparos de armas y cohetes contra la legación diplomática. Un misterioso grupo denominado Yihad Islámica en Yemen reivindicó el ataque y amenazó con operaciones similares contra Gran Bretaña, Arabia Saudí y los Emiratos Arabes Unidos en Saná, en un texto recibido por la AFP.
Por el momento se desconoce el número de heridos, aunque un comunicado de la embajada estadounidense asegura que varios miembros de las fuerzas de seguridad yemeníes y "ciudadanos yemeníes que esperaban para entrar en la embajada" resultaron lesionados.