
El canciller de Honduras Carlos López Contreras acusó anoche de "negligencia culposa" al secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, por no analizar debidamente la crisis que enfrenta Honduras a raíz de la destitución del ex presidente Manuel Zelaya el 28 de junio.
"Insulsa presentó un informe parcializado sobre esa situación (a la OEA)", añadió.
El secretario de la OEA viajó el 3 de julio a Tegucigalpa para discutir la destitución de Zelaya y se reunión con líderes políticos, religiosos, sindicales y profesionales.
En base al informe de Insulza, la Asamblea General de la OEA ordenó restituir a Zelaya, a lo que se negó el gobierno del designado presidente Roberto Micheletti en vista de que se siguieron los procedimientos establecidos en la Constitución de la República.
López sostuvo que "hay una manipulación de la OEA que denunciamos porque no es posible que todos los cancilleres de América se equivoquen en forma tan repentina en función de un informe del secretario general, que tiene intereses (que no identificó) en este asunto".
Sin embargo, se mostró confiado en que a Honduras le ocurra lo de Cuba, que la OEA suspendió en 1962 y readmitió en junio pasado en Honduras.
"Cuba ha mantenido relaciones bilaterales con casi todos los países del continente en el ejercicio de su soberanía... y no me extrañaría que esto ocurra con Honduras en muy corto plazo", subrayó.
Comparó la posición de la OEA en el caso del ex presidente ecuatoriano Lucio Gutiérrez, derrocado en 2005, con la de Zelaya.
"Gutiérrez disolvió la Corte Suprema de Justicia y el Congreso lo depuso por atentar contra un poder del Estado, mientras las fuerzas armadas lo capturaron y lo expulsaron del país, y va a dar a Brasil... y no pasó nada", recordó.
"En el caso de Honduras, que es una sucesión jurídica de acuerdo a su Constitución, hay una gran sorpresa", señaló.
Las declaraciones de López se produjeron tras el retorno de la comisión del gobierno de San José, donde el presidente Oscar Arias replanteó su propuesta a ambas delegaciones.
Zelaya fue destituido por intentar convocar una Asamblea Nacional Constituyente para reformar la ley fundamental de 1982.