La institución será sometida a una auditoría por la OACI para corregir ciertas discrepancias con las que funcionaba y que se recomendaron enmendar hace dos años, pero es casi un hecho que la entidad saldrá aplazada porque se desmejoró la capacitación de personal y del resto de las áreas operativas.
La Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) es un " avión a la deriva" , pilotado por el director de la entidad Guillermo Seamman.
La ansiada certificación de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) para los aeropuertos y la DGAC no se logrará en este gobierno por culpa de la mala administración de Seamman, según fuentes de la DGAC consultadas por el HERALDO.
La institución será sometida a una auditoría por la OACI para corregir ciertas discrepancias con las que funcionaba y que se recomendaron enmendar hace dos años, pero es casi un hecho que la entidad saldrá aplazada porque se desmejoró la capacitación de personal y del resto de las áreas operativas.
La misión de la OACI, integrada por seis funcionarios, llega este seis de septiembre a "contarle las costillas" a Aeronáutica, a fin de dar seguimiento al examen al que la entidad fue sometida en el 2006 sobre el manejo que hace de las operaciones de navegación aérea en el país.
Supervisión total
Los expertos vienen con más de mil preguntas que hacer a diferentes secciones de Aeronáutica sobre la forma en que funciona la entidad.
Al lograr una certificación de la OACI, significa que hay un buen control del tráfico aéreo y las operaciones en los aeropuertos, lo que representa que más aerolíneas estarían interesadas en abrir negocios, entre otros beneficios.
Pero la deficiencia es tal, que en ocasiones "no tenemos ni papel para hacer trámites", se quejó una fuente que labora en la DGAC.
"Es importante la auditoría, incrementa la seguridad para nuevos empresas, nos abre puertas con otros países, más fuentes de turismo y de más salidas de aviones porque ya estaríamos certificados"
"Si no pasamos (la auditoría) , tendríamos que esperar turno para la próxima vez porque es un programa que hay que aprovechar; estos (autoridades de la DGAC) no saben qué es una auditoría ni su valor".
Durante el gobierno de Ricardo Maduro, cuando la DGAC, en los primeros tres años fue administrada por César Vásques y posteriormente por Wilfredo Lobo, la OACI estuvo cerca de certificar al país, pero la decisión se pospuso para este año y ahora depende de la auditoría que se practique,
"Las cosas que se recomendaron (en la gestión anterior) fueron pocas en la última visita, pero ahora se han incrementado (las deficiencias), más por falta de conciencia de las autoridades"
La auditoría de la OACI será en las instalaciones aeroportuarias, departamentos administrativos, departamento legal y oficinas de registro.
Según la fuente, la Dirección de la DGAC tratará de mostrar a la misión de la OACI de que todo marcha bien, a fin de que crea que las operaciones han mejorado y que el personal es lo mejor, pero difícilmente lo logrará porque pedirán pruebas de todo lo que auditen.
La contratación de activistas políticos en puestos importantes en la DGAC es una situación preocupante que afectará la imagen de la institución ante el organismo internacional.
La OACI es una entidad de la ONU que regula las operaciones aéreas de los Estados miembros.
Corrupción
Los técnicos de la OACI no solo se encontrarán con una mala administración, sino que se llevarán la sorpresa de la "olla" de corrupción en que se ha convertido la DGAC, y que la Unidad de Investigación de EL HERALDO se ha encargado de denunciar con pruebas irrefutables.
Entre algunas anomalías, Seamman firmó convalidaciones de licencias para pilotos, mecánicos de aviones y aeromozas de Venezuela y Perú de forma irregular.
Este personal aeronáutico no vino al país a realizar los trámites, como la realización de las pruebas de conocimientos.
Asimismo, el funcionario autorizó vuelos chárter para empresas de Estados Unidos, sin consultar a las compañías nacionales si estaban interesadas en ser contratadas.
Con esto se violó el principio de darle preferencia a las aerolíneas de matrícula hondureña, que son tan cotizadas cuando alguien quiera alquilar para hacer un viaje privado, lo que se establece en la Ley de Aeronáuticia Civil.
Aeronáutica Civil también ha permitido que empresas de aviación hondureña compren repuestos en talleres nacionales no certificados.
Este tipo de anomalías son las que, además de que deben ser penadas judicialmente, harían que la OACI no certifique al sistema aeroportuario del país.
"La seguridad aeroportuaria es una de las cosas que más cuida la OACI, pero con estos actos irregulares quedarán asustados y nuestra calificación será más baja que la anterior".
La documentación de esta anomalía conocida como "aerofraude" ya están en poder de la Fiscalía contra el Crimen Organizado, que el lunes intervino la DGAC para decomisar varios expedientes.