La esperanza es lo último que se pierde. Eso lo entienden muy bien los hondureños adscritos al Estatus de Protección Temporal (TPS).
Miles de compatriotas esperan que pronto haya una respuesta estadounidense sobre la ampliación de este beneficio migratorio. Sobre todo ante las expectativas que ha causado la versión de algunos miembros de organizaciones de hondureños en esa nación, en el sentido de que la respuesta podría conocerse hoy.
José Lagos, de la Unidad de Hondureños en Miami, declaró que sus fuentes le confirmaron, extraoficialmente, que hoy podría haber un anuncio y es muy probable que sea favorable a los intereses catrachos. El presidente Manuel Zelaya Rosales, al parecer, se reunirá hoy en Washington con el mandatario de esa nación, George W. Bush. También está planificado un encuentro con el director de Migración de ese país, Jonathan Scharfen.
Se espera que después de ambas reuniones haya un pronunciamiento sobre el TPS para los hondureños. Son 75 mil los acogidos a ese beneficio migratorio, según datos que maneja la Cancillería hondureña.
“A nosotros nos han dicho que es muy probable que el anuncio lo haga el director de Migración estadounidense; lo importante es que se nos ha dicho que la respuesta será favorable y no importa si es mañana o pasado mañana”, dijo Lagos. Este líder lamentó no poder citar la fuente que le ofreció esta información.
“Es gente muy cercana a la Casa Blanca y al Congreso, que nos han apoyado, son fuentes de entero crédito y creíbles... es probable que la noticia se dé mañana (hoy)”, reiteró Lagos.
Consultados al respecto, las autoridades de la Cancillería de la república dijeron que están optimistas de una respuesta favorable. Honduras solicitó 18 meses de extensión.
“Estamos optimistas y esperamos que pronto haya una respuesta”, apuntó Ramón Valladares Reina, director de Asuntos Consulares de la Cancillería.
Debe haber tranquilidad
Los compatriotas residentes en Estados Unidos se alzaron en alerta el pasado miércoles, cuando el presidente Bush anunció la ampliación del TPS para los 240 mil salvadoreños acogidos a ese beneficio.
La alarma se desató luego de analizar que el anuncio lo hizo el propio mandatario estadounidense en presencia de su homólogo Elías Saca. En ese mismo instante, el presidente Zelaya acompañaba a Bush, pero no se anunció el mismo beneficio para los compatriotas. Además de eso, el TPS para los salvadoreños vence hasta marzo de 2009.
El de los catrachos termina en enero. Sectores de la sociedad civil interpretaron que eso era un mensaje para el presidente Zelaya, por su acercamiento con el mandatario Chávez, que impulsa la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), de la cual Honduras forma parte desde el 25 de agosto de este año. El Alba ataca a EE UU.
Casi 14 mil firmas
Una de las labores que se debe destacar es la que han venido realizando las organizaciones de hondureños en ese país.
Desde hace varias semanas emprendieron la recolección de firmas en las principales ciudades estadounidenses solicitando el apoyo para la octava ampliación del TPS.
Jorge Rivera, de la Asociación de Hondureños en Dallas, Texas, contó que en esa ciudad se recolectaron alrededor de 4,400 firmas, en Miami unas seis mil y en New York tres mil. Todas esas firmas fueron enviadas a congresistas, senadores y a la Casa Blanca acompañadas de cartas de solicitud de solidaridad con los compatriotas adscritos al TPS. Honduras ha gozado de esa protección desde hace diez años, cuando el huracán Mitch devastó el país.
En enero de 1999 se acogieron unos 105 mil compatriotas.En la actualidad, la cifra ronda los 75 mil, apuntó el director de Asuntos Consulares de la Cancillería. Los emigrantes en Estados Unidos se han convertido en el bastión principal de la economía nacional.
Datos del Banco Central de Honduras revelan que para este año llegarían al país unos 2,800 millones de dólares.
Pugilato entre partidos.
En medio de la incertidumbre que se ha generado en torno a la ampliación del TPS, el presidente Zelaya provocó ayer al precandidato presidencial Porfirio Lobo Sosa.
Zelaya se olvidó se su investidura presidencial y le dijo que “se calle el pico”. El mandatario ha acusado a Lobo Sosa de usar a algunos dirigentes en Estados Unidos para crear un mal ambiente en torno a la ampliación.
El presidente le dijo a Lobo Sosa que apostaran un millón de lempiras en torno a la aprobación o no del TPS. El precandidato nacionalista le respondió a Zelaya y lo calificó de “loco” y dejó entrever que aún falta año y medio de gobierno y podría faltar mucho por ver.
En Casa de Gobierno trataron de desmeritar las protestas que realizó un grupo de compatriotas en New York, en ocasión de la disertación del presidente Zelaya ante la 63 asamblea General de la ONU.