
Pese a la gran afluencia de ciudadanos que acudieron durante los últimos dos días a tramitar su tarjeta de identidad, el Registro Nacional de las Personas no pudo reducir las cifra de más de 180,000 jóvenes que no podrán votar en las elecciones primarias del mes de noviembre.
Alfredo Laínez, funcionario del RNP, informó que ayer a las doce de la noche finalizó el plazo para que la ciudadanía pudieran inscribirse en el Censo Nacional Electoral que será aplicable en las elecciones primarias de los partidos políticos.
La jornada de tramitación de solicitudes de tarjetas de identidad se realizó en Tegucigalpa, San Pedro Sula y otras ciudades, en donde la presencia de personas fue masiva.
Durante el transcurso de este proceso, el RNP no ha podido dar respuesta a por lo menos 400 mil hondureños que han acudido a solicitar su identificación, por lo que la entidad ha sido declarada en estado de emergencia a fin de poder realizar trámites y compras sin los requisitos ordinarios que están contemplados en las leyes contraloras del país.
Las cifras reveladas por Laínez reflejan que de los 543,000 nuevos electores, 230,000 han presentado su solicitud de tarjeta de identidad, hay 160,000 formularios en proceso de elaboración y el déficit de solicitudes o que no se presentaron a tramitar su tarjeta de identidad andará en alrededor de 180,000 jóvenes.
Locura en los registros
Ayer domingo, en el Registro Nacional de las Personas de la ciudad de El Paraíso un registrador y tres escribientes armados con tecnología antediluviana intentaban inscribir a más de mil jóvenes que de última hora decidieron enlistarse como votantes para los comicios primarios del 16 de noviembre venidero.
Trabajando a mano o tecleando en vetustas máquinas de escribir, los cuatro funcionarios del RNP de la ciudad de El Paraíso no se daban abasto para atender a los centenares de muchachos y muchachas que "reclutados" por los activistas de las corrientes internas llegaban de última hora al estrecho local del RNP.
En efecto, los activistas de las corrientes internas del Partido Liberal y Partido Nacional han enviado camiones a las montañas, repartieron "burritas" y según se sabe hasta dinero para animar a los novicios votantes a que se inscriban. Por ahora la consigna es documentarlos, llevarlos a las urnas en un asunto que vendrá después.