
Media libra de voluntad del pueblo hondureño, una cucharada de apoyo de la empresa privada, una docena de artistas nacionales e internacionales y una pizca de amor al prójimo es la receta perfecta que ha utilizado Teletón desde hace 21 años.
En un hotel capitalino, ante patrocinadores, medios de comunicación e invitados especiales se efectuó el lanzamiento de Teletón 2008 con el eslogan de campaña “Seré quien quiero ser”, que se efectuará el 12 y 13 de diciembre y tiene como objetivo recaudar 30 millones de lempiras.
En este acto también se presentó al menor David Alfredo Pérez Laínez, quien fue elegido como el niño símbolo para este año. él, acompañado de sus progenitores, se mostraba inquieto y nervioso al ver a los medios de comunicación; sin embargo, también estaba emocionado.
Esta es la Teletón número 18 y se desarrollará en el Coliseum Nacional de Ingenieros en sus momentos de inauguración, juvenil y clausura.
La sección infantil se realizará en el estudio Rosario Sagastume de Ferrari, en la Corporación Televicentro. En cambio, la parte familiar y tropical se trasmitirá desde el mall Multiplaza en Tegucigalpa.
Las atenciones
“Estos fondos son necesarios debido a que con ellos se pueden operar estos centros desde 1990 y son adquiridos con los recursos que nos dona el pueblo hondureño, y esperamos superar los 30 millones propuestos para la Teletón 2008”, declaró Rafael Ferrari, presidente de la Fundación Teletón.
Actualmente existen cuatro centros de rehabilitación ubicados en Tegucigalpa, san Pedro Sula, Choluteca y Santa Rosa de Copán.
En Catacamas, Olancho, el quinto centro está por inaugurarse el próximo año y se construye gracias a los fondos recaudados en la Teletón 2007, que tenía como objetivo la meta de 28 millones de lempiras, llegando a obtener en el cómputo final 38.4 millones.
Los centros han atendido 4 millones y medio de personas hasta la fecha.
“Quiero ser doctor”
El pequeño David Alfredo nació un 16 de enero de 2001. El embarazo de su madre, Karen Yamileth Laínez, fue normal hasta que en el momento del alumbramiento el cordón umbilical se le enredó en el cuello, provocando una asfixia que hizo que el cerebro del niño perdiera oxígeno, lo que le provocó una parálisis cerebral infantil.
Alfredito ha enfrentado múltiples cirugías y una dura rehabilitación desde que tenía 16 meses; no obstante, él se desenvuelve casi con normalidad y en la escuela Jehová Nissi, ubicada en la colonia Arturo Quezada, es querido por su profesora y compañeros.
“Quiero ser doctor para ayudar cuando sea grande a niños con el mismo problema que yo”, comentó apenado mientras se escondía en las piernas de su papá, Walter Mauricio Pérez Madrid, quien lo describe como el ángel que ha unido a la familia.
Ellos se apoyan mutuamente para superar los obstáculos.