Con la ausencia de la mayoría de los diputados nacionalistas y la presencia predominante de las bancadas de los partidos Liberal, Pinu y Unificación Democrática, el Congreso Nacional ratificó la adhesión de Honduras a la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba).
El proyecto fue aprobado en un sólo debate pese a la abstención de los 55 miembros de la bancada del opositor Partido Nacional (derecha), gracias a los 62 votos del oficialista Partido Liberal (derecha), que ha dado un giro a la izquierda con el presidente Manuel Zelaya.
Con excepción de los nacionalistas, el resto de los diputados de las otras cuatro bancadas firmaron a favor, según declaraciones de varios legisladores a los medios de comunicación locales.
El congresista Marco Antonio Andino aseguró que un 95 por ciento de los miembros de su partido en el gabinete estaban anuentes para ratificar la unión comercial con el país sudamericano.
También votaron a favor los cinco diputados de Unificación Democrática (izquierda), cuatro del Partido Innovación y Unidad (socialdemócrata) y dos la Democracia Cristiana, dijeron fuentes legislativas.
Oposición hasta el último momento
Una parte del sector político en oposición argumentó que había desconocimiento por la poca información ofrecida por el Poder Ejecutivo referente al convenio, ya que no es del todo clara y no hay el suficiente consenso entre los miembros del Legislativo.
Para el caso, la diputada liberal Martha Lorena Alvarado manifestó su molestia al asegurar que hay una desinformación general de la población sobre el contenido del Alba y los resultados al suscribir dicho tratado.
“Me parece una forma improvisada y temeraria de entrarle al tema del Alba, donde sí se hace una encuesta aparentemente mucha gente está de acuerdo, pero le garantizo que la mayoría no sabe lo que es y significa, ni adentro del Congreso ni afuera, porque es un documento oscuro, no es claro, consensuado, estudiado y tampoco ha sido publicado, siendo un tema que no se sabe qué es y hacia dónde nos lleva”, expresó.
El jefe de la bancada del PN, Antonio Rivera, advirtió que la aprobación del Alba "es una responsabilidad exclusiva del gobierno del Partido Liberal dejando claro que la bancada no puede oponerse a ninguna medida que supuestamente vaya en beneficio de los pobres".
"Permanentemente estaremos vigilantes de que esos fondos de verdad lleguen a los más pobres. Vigilaremos también que no nos arrastren a conflictos bélicos ni a posiciones internacionales que puedan comprometer la tradición pacifista y democrática del pueblo hondureño", subrayó Rivera.
Algunos de los diputados y empresarios habían advertido que el convenio del Alba tiene un componente militar, en el sentido de que si hay un ataque a unos de los países miembros de parte de Estados Unidos, se defenderán en conjunto, lo que fue rechazada por los miembros del partido oficialista.
Grupos populares dieron su apoyo
A pesar de esas declaraciones, organizaciones populares, campesinas y estudiantiles estaban apostadas en las afueras del Congreso Nacional para presionar y exigir la aprobación del acuerdo de cooperación con la nación de Venezuela.
Desde la mañana del jueves se dieron cita frente al edificio del Congreso, centro de Tegucigalpa, en apoyo a la iniciativa enviada por el presidente Zelaya.
"El desarrollo de los campesinos hondureños sólo será posible con el Alba", decía una de las pancartas de los manifestantes, quienes también coreaban: "Aplaudan, aplaudan que Honduras al Alba se tiene que unir".
EL HERALDO corroboró que varios miembros de estas organizaciones recibieron un pago por parte de Casa Presidencial para trasladar gente a los bajos del Congreso.
A la sesión se hicieron presentes los ministros de la Presidencia Enrique Flores Lanza y el ministro asesor Milton Jiménez Puerto.
Pese a que hace algunos días los diputados no habían recibido ninguna convocatoria, ayer se hizo público el llamado en el que expresamente se manifestaba que el punto de agenda sería la discusión y ratificación del Convenio de Adhesión al Alba.
Víctor Rolando Sabillón, vicepresidente del CN, afirmó que la comisión especial de dictamen concluyó que el convenio no tiene ingrediente militar ni ideológico, por lo que sería aprobado en la sesión por los diputados.
A matacaballo
Por su parte, la cúpula de la empresa privada, después de una reunión celebrada el miércoles, advirtió que el Congreso no podía aprobar el proyecto "a matacaballo", porque "es una propuesta de integración a una alianza política y militar de carácter ideológico, contraria a nuestra historia, valores y compromisos".
Los empresarios añadieron que el Alba "promueve el proteccionismo y la participación estatal, violando los acuerdos de comercio internacional referente a la apertura de mercados".
Zelaya, quien anunció en julio pasado que Honduras integraría la iniciativa, firmó el 25 de agosto la adhesión en una ceremonia frente a la Casa de Gobierno a la que asistieron Chávez y los mandatarios de Bolivia (Evo Morales), Nicaragua (Daniel Ortega) y el vicepresidente de Cuba (Carlos Lage).
La ceremonia, a la que asistieron miles de integrantes de agrupaciones populares y del partido de gobierno, estuvo cargada de largos discursos antiestadounidenses y contra el neoliberalismo.
A través del Alba, Venezuela donará 30 millones de dólares para créditos a pequeños agricultores, emitirá bonos por 100 millones para programas de vivienda, dará 100 tractores y apoyará programas en salud, educación y asistencia en tecnología, sobre todo para realizar exploraciones de petróleo, entre otras formas de asistencia.
La firma de la adhesión provocó fuertes reacciones de los empresarios, pero Zelaya acusó a los privados que se le oponen de ser los culpables de la pobreza que afecta al 70% de los 7,5 millones de hondureños.
Chávez lanzó en 2004 el Alba junto a Cuba en contraposición al Acuerdo de Libre Comercio de las América (ALCA), que promovía Estados Unidos, y luego se unieron otros países con gobiernos de izquierda.