
La moda de tomarse las instalaciones y de realizar asambleas informativas se niega a abandonar los centros asistenciales.
Los últimos que no resistieron la tentación de sumarse a las huelgas han sido los miembros del Sindicato de Trabajadores de los Hospitales Neuropsiquiátricos, quienes desde ayer abandonaron sus labores.
Toma
Los candados de los portones del hospital Mario Mendoza desde tempranas horas de ayer se abrieron solo para la prensa.
Una manta roja y varios mensajes de denuncia fueron instalados a lo largo de los accesos, lo que impidió que los enfermos con trastornos mentales recibieran atención médica. Los trabajadores se reunieron en las afueras de las salas para discutir las acciones a realizar si no recibían una respuesta de las autoridades de los centros asistenciales.
Denuncia
Los manifestantes exigen el pago de salarios atrasados, pues aseguran que se les adeudan tres meses de horas extras y sueldos variables.
Por otra parte, solicitan uniformes y mejores condiciones para los enfermos mentales, en especial para los que permanecen internos en el hospital Santa Rosita, ya que denunciaron que los pacientes no reciben la alimentación adecuada.
“Las necesidades los pacientes son múltiples, pues desde el último trimestre de este año el presupuesto para la compra de alimentos es mínimo, situación que nos han obligado a iniciar las asambleas informativas, hasta dialogar con el ministro de Salud”, dijo José Luis Vaquedano, presidente del sindicato.
EL HERALDO luego de conocer la denuncia de los sindicalistas, se trasladó a las instalaciones del centro asistencial con el fin de verificar las condiciones en que se encuentran los pacientes.
En el lugar se logró observar que los pacientes cuentan con los alimentos y medicamentos para lograr ser atendidos en lo que resta del año. Al igual se visitaron las salas en donde permanecen, las áreas muestran higiene y orden.
Rogelio Gabrie, director general del hospital Santa Rosita, explicó que pese a las limitaciones que se puedan tener con el presupuesto asignado de 58 millones de lempiras para este año se ha logrado ofrecer una asistencia de calidad a los enfermos.
En el lugar, de forma permanente, se atienden unos 300 pacientes, los que en su mayoría requieren de medicamentos para lograr su tranquilidad mental.
Necesidades
Las principales necesidades con que se cuentan es con la reparación de la calle de acceso al centro asistencial, así como en la dotación de utensilios de cocina ya que la mayoría del equipo está en mal estado.