
La búsqueda de la fe inició ayer. El camino de aventura y de peligro que recorren miles de hondureños cada año en la ruta del migrante hacia Estados Unidos, comenzó a ser pisado por el Comité de Familiares de Hondureños Desaparecidos.
La meta es buscar a sus familiares y recuperarlos, si hay suerte, de la tragedia que los ha abatido en ese camino.
Ligia Ruiz, miembro de la Pastoral de la Iglesia Católica y miembro de esa red, contó que la lista de personas a las que buscarán contiene 670 renglones.
Hasta hace 15 días ese número era de 590, según los datos que proporcionó Malvia Rivas, representante de ese comité.
El incremento en la cantidad de hondureños reportados oficialmente como desaparecidos se debe a que más gente se enteró del viaje de esta red de familiares, que es apoyada por la Iglesia Católica, y les pidieron incluir en esa búsqueda a más personas.
Este fenómeno va creciendo aceleradamente en toda la región.
El Foro Nacional para las Migraciones en Honduras estima que la mayoría de las naciones del istmo son afectados con las desapariciones y violaciones de los derechos humanos en la ruta del migrante.
“Creemos que en toda la región hay reportes de unos 3,500 centroamericanos desaparecidos”, apuntó Edith Zavala, secretaria ejecutiva del Fonamih.
Son buenos resultados
“Tenemos un par de años de hacer esta labor, y los resultados han sido más que satisfactorios... hemos recuperado como 19 familiares”, amplió Ruiz.
La esperanza es algo que estas personas han mantenido vivas durante los últimos años.
La posibilidad de reencontrarse con sus parientes es pequeña, pero existe y eso los motiva a seguir adelante.
“Vamos durmiendo en los centros de migrantes, allí buscamos a nuestros familiares... también acudimos a hospitales, morgues y prostíbulos, pediremos ayuda”, relata Malvia Rivas.
El recorrido de este grupo incluye los lugares más transitados por los migrantes.
Entre ellos: Tapachula, Morelos, Lechería, Veracruz, el Distrito Federal, Ciudad Hidalgo y Tecún Umán.
Katy Blanco es amiga de una catracha que está desaparecida hace cuatro años. “Temo que está en un lugar muy malo, porque hace dos años nos llamó y nos dijo que estaba en Guatemala, pero creemos que está contra su voluntad en algún lugar”, relató.
Ella pidió que quien conozca a Jenny Olivet Turcios Núñez que le diga que “su hijo Ángel la está esperando, que la extraña”.
Muertos llegan a 148
Pero los hondureños no siempre tienen tanta “suerte”. La Dirección de Asuntos Consulares de la Cancillería tiene registros de 148 personas muertas en el exterior durante este año, la mayoría de ellas ha fracasado en México.
La causa principal de muertes en esa nación azteca son los accidentes en trenes. Hay un leve repunte de la muerte de catrachos a manos de autoridades policiales de México o de bandas de secuestradores.
También se reportan alrededor de dos docenas de compatriotas lisiados de sus extremidades, también a causa de caída del denominado “tren de la muerte” de México.
Las muertes de hondureños también se han registrado, en menor medida, en Estados Unidos y España.