La Comisión Permanente de Contingencias (COPECO) prevé la adquisición de dos sismógrafros que serán instalados en Puerto Cortés, en la zona norte de Honduras, y en la Isla del Tigre, al sur, para la mediciónl de movimientos telúricos en el territorio nacional.
Los aparatos serán instalados la primera semana de noviembre, confirmó el comisionado de Copeco, Hugo César Cruz.
Además, manifestó que es importante que la población comprenda la utilidad y valor de estos y otros aparatos como los pluviómetros (utilizados para medir la cantidad de lluvia que cae sobre una zona) ubicados en diferentes sectores, que han sido vandalizados constantemente, por lo que se instruirá a los ciudadanos en el cuidado de estos aparatos y las medidas a seguir ante un sismo.
Honduras está ubicada entre dos placas tectónicas: la del Caribe y la de Cocos, lo que ha activado más de 200 fallas en todo el territorio nacional, señaló.
El funcionario expresó que las placas entre las que se encuentra Honduras han provocado que en el país se registren sismos casi todos los meses, pese a que anteriormente se creía que Honduras estaba al margen de este tipo de eventos telúricos.
Durante la semana anterior, Copeco pudo confirmar varios movimientos telúricos de baja intensidad, aunque hasta el momento no se registran réplicas del sismo de ayer, informó Cruz.
El domingo 18 de octubre, a las 10:19 de la mañana, un temblor de 5.3 grados en la escala de Richter sacudió la zona norte del país.
Según el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), el epicentro del temblor fue el municipio de Omoa. Los sismógrafos registran que el movimiento ocurrió en la zona costera apenas a un kilómetro de profundidad, justo a 27 kilómetros al noroeste de Puerto Cortés.
El pasado 28 de mayo, un terremoto de 7.1 grados en la escala de Richter se registró en Honduras, causando la muerte de siete personas y pérdidas materiales por más de 100 millones de dólares.