
La Cancillería brasileña dijo en un comunicado que confía que habrá una "pronta normalización de la situación de su embajada en Tegucigalpa", mientras el presidente Luiz Inácio Lula da Silva expresó su gobierno hizo bien en albergar a Zelaya en la sede diplomática.
En declaraciones publicadas por el diario O Globo, el mandatario brasileño defendió la decisión de su gobierno de albergar al presidente destituido Manuel Zelaya en la sede de su embajada en Tegucigalpa.
"El Brasil ha hecho muy bien en tomar esa posición, en la que prevaleció la verdad. Brasil hizo lo que cualquier país democrático haría", afirmó.
Según Lula da Silva, el presidente interino Roberto Micheletti "descubrió que no es posible gobernar contra la voluntad de la mayoría" y por eso se selló el acuerdo, informó la prensa brasileña.
Ayer, Micheletti sostuvo que Zelaya continúa con el estatus de visitante en la embajada brasileña y que su situación no cambiaba con la firma del acuerdo Tegucigalpa-San José.
"El sentido común ha prevalecido, que es hacer un acuerdo, convocar elecciones en Honduras y volver a la normalidad. La misión que nos queda a nosotros es que nadie acepte un golpe militar más", expresó Lula mientras visitaba un sembrío de soja en las llanuras occidentales de Venezuela junto al presidente anfitrión Hugo Chávez.
Los gobiernos de varios países latinoamericanos expresaron su satisfacción por el acuerdo que abre la posobilidad de que se restituya a Zelaya y la OEA señaló que acompañará el proceso de normalización de la democracia en el país centroamericano.
El presidente costarricense Oscar Arias dijo que espera que "los representantes del pueblo hondureño van a acatar esta decisión", en referencia a que el acuerdo aún debe ser avalado por el Congreso y la Corte Suprema.
Arias, cuya mediación entre los antagonistas días después del golpe de estado del 28 de octubre fracasó, reveló que "todavía anoche en Panamá hablé con Micheletti a las 10 de la noche y con Mel Zelaya a la misma hora, para pedirles que hiciéramos el último esfuerzo y realmente con un poquito de voluntad se podía llegar a un acuerdo".