
Cada vez que sale, Michael Jackson provoca tal revuelo que es fácil conocer cada uno de sus pasos.
En esta ocasión, el excéntrico cantante no intentó ocultar su rostro tras una mascarilla o su pelo, como hace habitualmente, sino que se mostró sonriente ante los fotógrafos y saludó a los fans, que intentaron acercarse a él a través del “muro” que formaban sus guardaespaldas.
Tampoco le acompañaban sus hijos, con los que visita de vez en cuando algunas tiendas de juguetes y libros.
Su recorrido en solitario tuvo dos paradas: un centro estético en el que adquirió algunos productos destinados al cuidado dermatológico -son de sobra conocidos los retoques que se ha hecho en el quirófano- y una tienda de muebles.
En esta última, también gastó algo de dinero, ya que adquirió, entre otras cosas, una maqueta de un aeroplano que, curiosamente, estaba bautizado como uno de sus álbumes de éxito de los años ochenta, Off the Wall.
Se especula que el cantante ha comprado una casa en Las Vegas y que planea trasladarse.