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Partidos y sector público, los peor evaluados

Hay que recordar que esta encuesta se elaboró antes de la sucesión constitucional del 28 de junio, que dejó fuera del poder al ex presidente Manuel Zelaya.

Honduras

, 31.12.09
- Actualizado: 01.01.10 08:11am - Mario Cerna: mario.cerna@elheraldo.hn

El documento fue elaborado y presentado a la sociedad por las autoridades del Consejo Nacional Anticorrupción.
El documento fue elaborado y presentado a la sociedad por las autoridades del Consejo Nacional Anticorrupción.

¿Se ha preguntado alguna vez en quiénes confían y en quiénes no los hondureños? Pues la respuesta la tiene el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA).

Este organismo levantó una encuesta entre los meses de abril y mayo del año pasado para consultar una serie de situaciones, incluida la confianza en las instituciones públicas y privadas, y los resultados son más que reveladores.

Esta es la segunda ocasión en que el CNA realiza este tipo de mediciones subjetivas a la población, que son catalogadas como percepciones y se exponen en el "Informe nacional de transparencia, hacia una política integral anticorrupción 2009". El primer ejercicio se efectuó en 2006.

Los de confianza

La institución que logró obtener el mayor porcentaje de nivel de confianza fue la Iglesia Católica, con un 38%.

Cabe destacar que la percepción de confianza hacia la Iglesia Católica decayó en medio punto comparada con la medición de 2006, cuando obtuvo un 38.5%.

El segundo lugar lo ocupa la Iglesia Evangélica, con 37.5%, que registró un incremento de casi dos puntos en comparación con 2006. Le siguen las agencias de cooperación internacional con 20.4%, que bajaron cinco puntos en referencia a 2006, cuando tuvieron 27.5%.

En el cuarto lugar aparecen los medios de comunicación con 18.1% y que, por primera vez, se incluyeron en la encuesta, seguidos de las Fuerzas Armadas con 15.6%, que también bajaron su nivel de confianza en un poco más de tres puntos.

El Comisionado de los Derechos Humanos es el próximo en la lista con 10.7%, las alcaldías con 10.3%, el Instituto de Acceso a la Información Pública con 9.5% y la Comisión de Bancos y Seguros con 8.3%. Estas dos últimas instituciones no fueron evaluadas en 2006, igual que los medios de comunicación.

Los de menor confianza

El último lugar de la lista, y por tanto quienes gozan de la menor confianza del hondureño, lo ocupan los partidos políticos con 2.1%. En 2006 tuvieron 2%.

Siguen la Procuraduría General de la República con 4.5%, Congreso Nacional con 4.7%, Fiscalía contra la Corrupción con 6.1%, policía con 6.4%, sindicatos con 6.4%, Tribunal Supremo Electoral con 6.5%, Tribunal Superior de Cuentas con 6.6% y Corte Suprema de Justicia con 7.8%.

Curiosamente, el documento revela además que los hondureños consideran que hay "mucha o demasiada" corrupción en las siguientes profesiones: políticos: 77.4%, funcionarios públicos: 71%, policías: 69.8%, diputados: 69%, jueces: 62.6% y ministros: 56.6%.

Le siguen los abogados con 55.1%, los militares con 54%, presidentes de la república con 49.6%, alcaldes con 48.7%, empresarios con 42.8%, maestros con 36.3, banqueros con 34.4%, periodistas con 28.4%, pastores evangélicos con 18%, médicos con 16.9% y sacerdotes con 14.6%.

Al hacer la comparación general de los resultados obtenidos en 2006 y en 2009, se observa que las profesiones que registraron una percepción mayor de corrupción fueron los periodistas, los maestros de las escuelas públicas, policías y militares.

Hay que recordar que esta encuesta se elaboró antes de la sucesión constitucional del 28 de junio, que dejó fuera del poder al ex presidente Manuel Zelaya.

Grandes retos

Para Juan Ferrera, ex coordinador del Consejo Nacional Anticorrupción, Honduras tiene obstáculos que sortear para lograr que la institucionalidad del país se refuerce y evitar que este flagelo debilite el sistema democrático.

El informe del Consejo Anticorrupción apunta que "los altos niveles de desconfianza en las personas y en las instituciones favorecen el escepticismo en la población, obstaculizan el desarrollo de iniciativas de transformación social y con ello aumentan la incertidumbre de un futuro mejor, con lo cual el capital social se ve debilitado".

Para Ferrera, el país debe adoptar no una política de combate a la corrupción, sino de fomento a la transparencia, que sería otra forma de combatir la corrupción y recuperar la confianza.

Y es que el problema es grave, pues un 26% de los encuestados cree que nada se puede hacer para erradicar la corrupción y un 35% consideró que es "poco posible".

Lo anterior significa, concluye el documento, que "la mayor parte de la población tiene bajas expectativas sobre la eliminación de este fenómeno".

El hondureño confía solamente en sí mismo

La falta de confianza en la sociedad hondureña también preocupa, de una forma u otra, al Consejo Nacional Anticorrupción.

En este informe, el CNA afirma que "la confianza no tiende a depositarse en los otros, ni siquiera en el ámbito familiar o de las amistades, sino más bien en sí mismo o en nadie".

El documento aclara que "esto no significa necesariamente que la gente no estime la ética ni la importancia de mantener los valores dentro de la sociedad". Las personas que expresaron tener "ninguna" o poca confianza" en otras personas suman un 90%.

El informe analiza que el tener una bajo nivel de confianza "hace difícil que se pueda interactuar de manera tranquila y segura... la confianza es una condición que nos permite sentirnos seguros de interactuar con otras personas". Pese a eso, la sociedad considera importante promover los valores morales.