
. Al menos 64 personas murieron en las inundaciones y tempestades que arrecian desde el jueves en Yemen, según un nuevo recuento comunicado ayer por el ministerio del Interior.
Citado por la agencia oficial Saba, el ministerio indicó “haber contabilizado hasta el sábado por la mañana la muerte de 58 personas en las inundaciones en las provincias de Hadramut y Mahara”, en el sureste, declaradas zonas siniestradas el viernes.
Otras cinco se encuentran desaparecidas en Mahara.
Un recuento anterior daba cuenta de 41 muertos en el sureste del país.
Paralelamente, seis personas fallecieron alcanzadas por un rayo: cuatro en las provincias de Taez y Lahj, en el sur, y dos en la región de Al Mahwit, en el norte de la capital, Saná, según las autoridades.
El mal tiempo persistió en las regiones costeras del sureste, donde se desplegaron los servicios de socorro, aunque, según los habitantes, el cielo se despejó en algunas zonas interiores afectadas por las inundaciones.
Al menos 733 viviendas, 84 edificios públicos y tres mezquitas fueron destruidos o sufrieron daños en el sureste del país, según el ministerio.
Unas 3,000 personas fueron evacuadas en las regiones siniestradas y las autoridades trataban de evacuar a otras 800 totalmente aisladas por las crecidas de los ríos.
Los Emiratos Árabes Unidos anunciaron una ayuda de urgencia a las víctimas y la Organización de la Conferencia Islámica, basada en Arabia Saudita, inició una campaña para aunar fondos en apoyo a los siniestrados.
Según las autoridades regionales, las inundaciones provocaron igualmente desperfectos importantes en carreteras.