Es una pregunta para la que la gerencia de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) aún no tiene una respuesta contundente.
El primer gran reto que enfrentará el presidente Porfirio Lobo Sosa en materia energética será definir si es justificable ampliar la vigencia de los contratos térmicos más caros en la historia de Honduras o si, por el contrario, deberán buscarse otras opciones.
EL HERALDO intentó conocer cuál será la posición de la estatal eléctrica en torno a este tema a través del gerente de la ENEE, Roberto Martínez, sin embargo, este solicitó mediante la oficina de relaciones públicas que se le brinde un margen de tiempo para "empaparse" respecto a estos temas. También se le intentó contactar por la vía telefónica, pero no fue posible lograrlo.
Un respiro
El gobierno y los consumidores mismos se independizarán durante el presente año de dos contratos de energía térmica suscritos con Elcosa y Lufussa debido a la mayor crisis energética que padeció el país en los años 90 del siglo pasado.
La estatal eléctrica posee, además, convenios de generación denominados Lufussa II, por 77 megavatios; Emce II, por 55; Lufussa III, por 210; y Enersa, por 200 megavatios, que vencen en el mediano plazo.
Los convenios de generación térmica denominados Lufussa I y Elcosa se rubricaron al principio de los años 90 del siglo XX bajo condiciones de emergencia y obligaron a la ENEE a incurrir en cargos fijos "exageradamente altos". Estos cargos fijos deben pagarse aun sin que estén en funcionamiento las referidas plantas.
La ENEE, para el caso, solo durante 2008 le pagó a Lufussa I por costo variable 11.5 millones de dólares, que corresponden a un 61 por ciento del total cancelado, y por costos fijos erogó 7.4 millones, que corresponden a un 39 por ciento.
El contrato vence en diciembre de 2010.
Elcosa, por su parte, recibió por costo variable el monto de 27.9 millones de dólares, que representan un 65 por ciento, y 15.2 millones por concepto de costos fijo, o sea un 35 por ciento.
El contrato de Elcosa, que regula la venta de 80 megavatios de energía, vence en julio de 2010 y fue suscrito en 1993, en el marco de una de las peores crisis energéticas que se manifestó en extensas horas de racionamiento eléctrico.
Elcosa posee ocho plantas diésel de media velocidad, genera con bunker 18.1 megavatios de los 80 disponibles. Parte de la generación eléctrica se vende al grupo industrial privado denominado HECO.
Además de los cargos fijos, los dos contratos tienen altos precios por el kilovatio hora.
Un informe de la Comisión Nacional de Alto Nivel, que se formó durante la crisis de 2005, estableció que los precios pagados a Elcosa y Lufussa I son de 25 a 27 centavos de dólar el kilovatio/hora.
Durante la administración del ex presidente Ricardo Maduro se licitaron dos contratos de energía a 7 centavos el kilovatio/hora, que se elevaba a 11 centavos el kilovatio/hora con los costos variables.
Ahí está la oportunidad de la administración de Lobo Sosa de reducir los precios en caso de renegociar una extensión de los contratos con Elcosa y Lufussa I.
¿Mal necesario?
"Las autoridades anteriores de la ENEE han confirmado que la vigencia de estos contratos vence este año, pero existe el interés de prorrogarlos. No sé si ampliarían la vigencia de los dos, pero ya ha salido información de la ENEE al respecto", dijo el gerente de la empresa térmica Emce, Gilberto Ramos.
Para Ramos, que fungió por varios años como subgerente financiero de la ENEE, existen circunstancias que encausarían renegociar la ampliación de por lo menos uno de estos convenios.
¿Las causas? Está retrasada la rehabilitación de las plantas térmicas Sulzer y Alsthom, que en total pueden generar 55 megavatios.
EL HERALDO tiene conocimiento de que técnicos de la firma Vetasa, ganadora del contrato de Reparación, Operación y Mantenimiento (ROM) durante el gobierno del ex presidente Manuel Zelaya, trabajan desde hace varios meses en la rehabilitación de ambas plantas.
El ejecutivo también apuntó que existe poca claridad respecto a cuándo entrará en operación la primera etapa de un contrato de 150 megavatios generados mediante la combustión de carbón mineral.
La oportunidad
Sin embargo, el vencimiento de estos contratos de generación de energía térmica ha sido considerado también como una oportunidad que se le presenta al gobierno de Porfirio Lobo para renegociar los precios que cobran las térmicas y trasladar el alivio a la población hondureña.
Según el estudio denominado Pliego Tarifario 2009, elaborado por la Comisión Nacional de Energía (CNE), el contrato de Elcosa vence en julio de 2010, pero se asume su extensión hasta el ingreso total de la empresa guatemalteca CECHSA "para evitar fuertes racionamientos en los años 2010 y 2011".
Las autoridades anteriores de la ENEE se mantuvieron escépticas respecto a que la empresa chapina cumpla en tiempo y forma con el contrato adjudicado a finales de 2008, en el marco de una adjudicación directa de energía amparada en un decreto de emergencia aprobado por el gobierno de Zelaya.
"Este contrato fue publicado en el diario oficial La Gaceta durante enero de 2009. Cehsa debía comenzar a generar 50 megavatios durante los primeros tres años con motores diésel. No sé si existe un avance", expresó el ejecutivo.
El contrato conocido como Lufussa I, por otra parte, es propiedad de la firma Luz y Fuerza de San Lorenzo, que posee una turbina de gas de 39.5 megavatios de capacidad instalada. Esta planta se retira en diciembre de 2010.
Según la Comisión Nacional de Energía, se ha considerado un acuerdo entre la ENEE y Lufussa en el que la energía de Lufussa I puede ser generada por el excedente de capacidad de la planta Lufussa III o por Lufussa II.
Un informe del Posgrado Centroamericano de Economía (Poscae) señala que la planta de Lufussa I está prácticamente parada todo el tiempo, pero la ENEE les reconoce millonarios cargos fijos mensuales en cumplimiento a los acuerdos suscritos en condición de emergencia.
“Mafia dentro de la ENEE detiene renovables”
La energía renovable es una opción para diversificar la matriz energética de Honduras, sin embargo, hasta el momento el gobierno de Honduras mantiene suspendido el proceso de licitación de 250 megas de energía renovable.
Elsia Paz, presidenta de la Asociación Hondureña de Productores de Energía Renovable (AHPPER), denunció que los proyectos renovables son víctimas de una "mafia" al interior de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
Sostuvo que "tenemos una gran mafia a lo interno de la ENEE que se opone a la licitación porque para ellos es cómodo seguir como hasta ahora.
Esta licitación es un plan de nación y entra como una alternativa a largo plazo, y no bajo el famoso esquema de emergencia que se acostumbra con las térmicas".
Comentó que "una térmica se ubica muy cómodamente al final de un puerto y puede generar 500 MW en una estructura de cemento, sin el complemento social ni desarrollo ambiental".
Paz recalcó que "una térmica entra y no destapa los problemas de país y tampoco pone exigencias para el gerente técnico que tiene un reinado por más de 20 años en la empresa".
La AHPPER aseguró que el proceso de licitación ha sido éxito, sin embargo, hasta el momento las adjudicaciones son un secreto de Estado.