
La victoria de Juan Manuel Santos estaba anunciada y representa el continuismo de acciones vistas como exitosas del saliente mandatario Alvaro Uribe, aunque el presidente electo tenga su propio estilo y esté por definir el acento de su administración, indicaron analistas el lunes.
Santos, del oficialista Partido Social de Unidad Nacional (Partido de la U), barrió en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales domingo y consiguió nueve millones de votos ó el 69% de los sufragios, frente a su rival del Partido Verde, Antanas Mockus, con 3.5 millones de boletas ó 27.5%, según datos de la Registraduría Nacional, encargada de organizar los comicios.
En la jornada, Santos y Uribe sostuvieron en sede de gobierno una reunión de trabajo por cerca de dos horas, en la que revisaron temas relacionados con la economía y la justicia, aunque ninguno de los dos formuló declaraciones al final de la cita.
Por la tarde, en una conferencia de prensa, Santos anunció algunos nombramientos. Dijo que uno de sus colaboradores, Juan Carlos Echeverry, será su ministro de Hacienda.
Echeverry, economista de la Universidad de Los Andes y con especialización en la Universidad de Nueva York, fue jefe del oficial Departamento Nacional de Planeación del 2000 al 2002.
Santos calificó como un "comunicado muy amable" y como un "buen primer paso" un pronunciamiento del gobierno de Venezuela sobre la elección colombiana.
"Es un primer gesto muy positivo hacia ese objetivo que todos debemos tener, y es el de restablecer las relaciones por el bien de nuestros pueblos", dijo Santos. En los dos últimos años, las relaciones entre Bogotá y Caracas han estado en sus peores niveles por divergencias que van desde la cooperación militar estadounidense a Colombia o reclamos de que Caracas no coopera en la lucha antiguerrilla.
"No quiero precipitarme a decir cómo vamos a actuar de aquí en adelante, pero sí lo que quiero decir es que valoro muy positivamente ese comunicado y ese gesto del gobierno de Venezuela felicitando al pueblo colombiano y felicitándome a mí como presidente electo", agregó.
También dijo que recibió por la mañana una llamada del mandatario de Ecuador, Rafael Correa.
"Hablé con el presidente Correa esta mañana. Él me llamó, fue muy amable. Dialogamos por varios minutos y quedamos en buscar...(formas de) mejorar aun más las relaciones" bilaterales, rotas desde marzo del 2008 debido a un ataque militar colombiano a un campamento rebelde en territorio ecuatoriano.
El triunfo de Santos fue "muy previsible el resultado...este país sigue pensando como preocupación principal en la seguridad, que fue el gran activo electoral de Uribe, ahora nuevamente lo es de Santos", dijo Armando Borrero, ex asesor de seguridad nacional en los 90.
"El electorado que siempre votó por Uribe, y le dio dos victorias, también votó por Santos", agregó Borrero en diálogo telefónico. Uribe ganó dos mandatos consecutivos (2002-2006/2006-2010) en elecciones en las que triunfó en primera vuelta con amplia diferencia frente a sus rivales.
Santos fue ministro de Defensa de Uribe del 2006 a inicios del 2009 y ese período el gobierno colombiano asestó los más duros golpes a su largo adversario: las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), con acciones que fueron desde abatir a uno de los siete jefes de esa guerrilla, hasta rescatar a 15 rehenes que estaban en poder de la insurgencia.
Si bien se espera que Santos mantenga acciones en pro de la seguridad contra grupos armados ilegales y dedique parte de sus esfuerzos a enderezar la economía --con un abultado déficit de 4,4% del Producto Interno Bruto (PIB) y tasas de desempleo superior al 12%--, "aún hay que esperar a ver qué va a hacer cuando llegue" al cargo, el próximo 7 de agosto, dijo el analista y ex viceministro de Justicia, Rafael Nieto.
Las diferencias de estilo entre ambos son notables, porque mientras "Santos es mucho más conciliador y más dado a buscar acuerdos, el presidente Uribe es más confrontacional" lo que ha ocasionado conflictos sin precedentes con el Poder Judicial y países vecinos, entre otros, añadió.
Y el continuismo de políticas de una administración a otra no significa, agregó Nieto en entrevista telefónica, que "Santos sea un amanuense o títere de Uribe. Se equivocan" los que así piensen. "Santos no será Uribe III".