
Las solidaridad de los capitalinos con los damnificados sigue de manifiesto.
En esta oportunidad, la Iglesia de los Santos de los Últimos Días prepara dos mil raciones de alimentos que serán distribuidas en la zona norte del país.
Luis Gustavo Duarte, líder eclesiástico, aseguró que la ayuda consiste en productos como frijoles, arroz, azúcar, leche en polvo, maíz, harina de trigo, espaguetis, pastas, sopas, aceite, jabón, ropa y colchonetas.
El costo total de la ayuda supera el millón y medio de lempiras.
Se espera que cada ración de alimentos pueda sostener la vida de una familia de cinco personas por espacio de una semana.
“En esta oportunidad, como iglesia estamos donando diez mil libras de cada uno de estos granos, como parte de la proyección de solidaridad que debemos tener con las personas que más lo necesitan”, dijo Duarte.
Los jóvenes se han involucrado voluntariamente en la actividad. Desde temprano llegan a empacar los diferentes productos que serán entregados a instituciones como la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) a más tardar mañana viernes.
La iniciativa de hacer la donación fue a raíz del llamado que hicieran las máximas autoridades, después de que la tormenta tropical número 16 afectara gran parte del territorio nacional.
Las personas que asisten a la iglesia de los Santos de los Últimos Días aseguran que como cristianos están preocupados y comprometidos en ayudar a la gente que sufre y que más lo necesita.
Cada uno de ellos está consciente de que hay muchos compatriotas que perdieron sus pertenencias personales, casas y hasta sus trabajos, por lo que el llamado es que todos debemos contribuir con un granito de arena.
Los miembros de la iglesia hicieron aportaciones económicas voluntarias con las que se logró comprar los diferentes productos.