
A menos de 72 horas para que el gobierno se adhiera de manera oficial a la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), la cúpula empresarial emitió una posición oficial de rechazo en contra de que Honduras se integre a ese acuerdo de carácter "político y militar".
Las 61 organizaciones integrantes del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) determinaron de manera clara no apoyar y oponerse a la decisión del gobierno de integrar a Honduras al Alba.
El gobierno del presidente Manuel Zelaya programa para este lunes 25 de agosto el desarrollo de un evento en el cual estarán presentes los mandatarios de Venezuela, Hugo Chávez; de Bolivia, Evo Morales; y de Nicaragua, cuestionado por organizaciones feministas, Daniel Ortega.
Desconocimiento
El sector privado, mediante un comunicado suscrito por las 61 organizaciones del Cohep, manifiesta su desacuerdo con esta iniciativa unilateral tomada por el Poder Ejecutivo, por desconocer la historia, tradiciones y cultura, así como que pretende comprometer al país en una alianza política, militar e ideológica dañina para el futuro del pueblo Hondureño y de la libre empresa.
El presidente del Cohep, Amílcar Bulnes, esperaba desde hace unos 15 días que Casa de Gobierno remitiera el convenio respecto a las implicaciones que el Alba tendrá en Honduras; sin embargo, el Ejecutivo no lo hizo y oscuramente prefirió no socializarlo ni con los empresarios ni con el pueblo en general.
Alianza bélica
El Cohep sostiene que el Alba es una propuesta integracionista de carácter ideológico, político y militar contraria a la historia, valores y compromisos éticos, que conspira en contra de la libertad de comercio, el ejercicio de las libertades individuales y la libre determinación de nuestra sociedad.
El Alba, continúa el documento, no es un tratado internacional ni es una organización constituida en un tratado internacional, no tiene personalidad jurídica ni organismos propios.
El Alba también está en contra de las regulaciones de la Organización Mundial de Comercio, de la cual Honduras es miembro, y de todo lo que representa el libre comercio y empresa.
Además se promueve el proteccionismo y participación estatal, violando los acuerdos de comercio internacional referentes a la apertura de mercados y trato nacional establecidos en los tratados de libre comercio y de fomento y protección recíproca de las inversiones.
También promueve la estatización de sectores de la economía a expensas de la producción y libre comercio, desincentivando la inversión privada y la generación de empleo.
El Alba fomenta un círculo vicioso de pobreza, marginalidad, delincuencia, inestabilidad política, fuga de capitales, falta de inversión y más pobreza.
Los países integrantes del Alba, sostiene el Cohep, tomaron medidas arbitrarias como la disolución de los poderes del Estado, la confrontación permanente con las cúpulas empresariales, el cuestionamiento de las centrales obreras, la precariedad del poder judicial, el estrangulamiento de la libertad de prensa y, sobre todo, la nacionalización de empresas y la promoción de un exagerado intervencionismo del gobierno en las actividades privadas.
"No es propiciando el debilitamiento de las instituciones como se fortalece una nación", sostienen
Alba reúne a Bolivia, Cuba, Dominica, Nicaragua y Venezuela. Liderada por Chávez, la iniciativa surgió en diciembre de 2004 con Cuba y Venezuela como alternativa al Area de Libre Comercio para las Américas promovida por Estados Unidos. Después se unió Bolivia y Nicaragua.