
El malestar nacional trascendió las fronteras. La inconformidad por la firma de adhesión de Honduras a la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba) se hizo sentir en Estados Unidos.
Allí, varias organizaciones de hondureños residentes en ese país dijeron lamentar la decisión del presidente, Manuel Zelaya Rosales.
También salieron a las calles de esa nación para hacer público ese sentimiento de impotencia ante una decisión que, según ellos, les podría traer negativas repercusiones a sus intereses y a los de Honduras en general.
Fueron protestas pacíficas que tuvieron como puntos de concentración los consulados que Honduras tiene en Miami, Houston, Atlanta y Los Ángeles a fin de hacer sentir sus voces de impotencia ante lo que denominan la peor decisión del gobierno en los últimos años.
Los compatriotas se apostaron frente a las oficinas de los consulados por varias horas, desde las 12:00 del medio día hasta las 3:00 de la tarde, detalló Jorge Rivera, de la Unidad de Hondureños en Dallas, Texas.
Esperaron obtener una respuesta oficial, pero esta nunca llegó. Ni siquiera hubo cortesía de hablar, lamentó Rivera.
Estas movilizaciones estuvieron acuerpadas por la congresista de origen hispano Ileana Ros-Lehtinen, quien lamentó esta adhesión de Honduras al Alba.
Impacto negativo
El mensaje de los connacionales en Estados Unidos es preocupante.
Ellos consideran que una de las situaciones que pudieran cambiar con esta adhesión es la económica. Ellos temen que el envío de remesas al país, que este año se espera alcance los 2,600 millones de dólares, se vea disminuida.
Ricardo Maduro, expresidente de la república (2002-2006) declaró a EL HERALDO que en Estados Unidos residen alrededor de un millón de compatriotas y que con la incorporación de Honduras al Alba, se le estaría "declarando la guerra" a todos estos compatriotas.
De este total, unos 600 mil envían remesas que benefician a unos tres millones de compatriotas. Los dirigentes catrachos en Estados Unidos plantean que la ampliación, la octava desde 1999, del Estatuto de Protección Temporal (TPS) que otorga Estados Unidos a unos 75 mil compatriotas, está en duda.
El efecto en la disminución de las inversiones estadounidenses hacia Honduras también es otro de los temores que los compatriotas exteriorizaron.
El presidente de la Unidad de Hondureños en Miami, José Lagos, dijo que la aprobación del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Honduras (Cafta) prácticamente se está tirando al suelo.
No se aprovechará al cien por ciento esta herramienta de alianza comercial por los temores que impone el Alba a la empresa privada, argumentó Lagos.
El presidente de la Asociación de Hondureños en Dallas, amplió que también hay temor de que el presidente del Congreso Nacional, Roberto Micheletti, ya haya concertado la ratificación del acuerdo con el presidente Zelaya.
En ese sentido planteó a la mayoría de los parlamentarios que no acuerpen esa adhesión que representa un retraso en la historia democrática del país.
La Cancillería de la República emitió ayer un comunicado oficial respecto a la preocupación de los catrachos en Estados Unidos, en el que se afirma que el millón de hondureños que viven en el país no deben preocuparse de nada.
El comunicado oficial pide a Estados Unidos respetar, en calidad de "país amigo", la adhesión de Honduras al Alternativa Bolivariana.