Mide 1.95 metros de altura y pesa 300 libras. De mirada profunda y apariencia agresiva. Es un gigante moderno al que apodan "El Oso". Su descripción física puede que intimide a muchos, sin embargo detrás de este Goliat solo hay un hombre tierno, tímido y sentimental.
"Soy muy extrovertido para desenvolverme con las personas, pero muy introvertido a la hora de mostrar un sentimiento", aclara Luis Alonso Morán, el judoca que más triunfos le ha dado a Honduras. Practica deportes desde que era un niño; balonmano, baloncesto, lanzamiento de bala, sin embargo el judo lo consagró.
Nos recibió en su oficina llena de recuerdos que guarda como tesoros. "Tengo recortes de la primera vez que salí en los periódicos, fotografías, juguetes de mi hija y algunas de mis medallas", dice mientras nos las muestra orgulloso. Es así como en medio de sus tesoros "El Oso" Morán nos abre su corazón.
Cuál fue el primer deporte que practicaste? Balonmano, lo comencé a practicar desde los 6 años en Argentina, viví un tiempo allá porque mi papá estaba estudiando.
Cuando regresamos a Honduras me involucré en lanzamiento de bala, en mi primera competencia logre el record centroamericano juvenil y el record nacional, que todavía son vigentes.
Durante muchos años jugué baloncesto con el equipo Nacional de Ingenieros, hasta que el 2000 el profesor Gustavo Castro me invita a practicar judo, a los dos meses ya era campeón nacional.
¿Cuándo gana su primer medalla para Honduras?
Fue en lanzamiento de bala en Guatemala. Cuando me dieron el uniforme y nos juramentaron yo no podía creer que representaría a mi país, dormí abrazado con el uniforme y me despertaba a cada rato para comprobar que no era un sueño.
Cuál ha sido su mayor logro como deportista?
Fue en Cartagena 2006. Ese año sucedieron muchas cosas en mi vida y me tocó participar con una lesión fuerte, llevaba todos los pronósticos en contra, tenía problemas familiares pero fui muy positivo, saqué todo el coraje y obtuve la medalla de plata, algo que solo Izza Medina y yo hemos logrado.
La espinita que no se ha podido sacar...
Ganar una medalla a nivel de juegos panamericanos, la he logrado en campeonatos panamericanos, pero no a nivel de juegos.
¿Hay Luis Morán para rato en el judo?
Pienso retirarme en los novenos juegos en agosto del otro año. Voy a tener una operación muy fuerte en dos semanas, espero que si quedo muy bien, que eso me haga recapacitar y no retirarme, si no después de los siguientes juegos panamericanos, si no es mejor retirarse en la cúspide que perdiendo.
¿Es una operación de mucho riesgo?
Hay una posibilidad de que nunca más vuelva a practicar el judo, pero el doctor Óscar Benítez me ha dicho que tengo un 99% de quedar igual.
¿Te ha dejado dinero el deporte?
No, más bien me ha representado gastos, lo que me ha dejado es un nombre, que la gente me reconozca. Hay clientes que me han dado citas porque han escuchado de mí. En una ocasión pedí una cita a una empresa multinacional para presentarles un producto y cuando le dije que me llamaba Luis Morán, "¿el judoca?", me preguntaron. Me recibieron de inmediato y durante la reunión ni siquiera hablamos del producto sino de judo.
¿Pero logró hacer el negocio?
Sí... ja, ja, ja.
¿A qué se dedica fuera del deporte?
Soy empresario, comencé con mi negocio en un garaje, y gracias a Dios hemos ido creciendo. El éxito como empresario se lo debo a la disciplina que aprendí en el deporte, especialmente el judo, eso me enseñó a formar mi carácter. Al fallecer mi padre, el deporte se convirtió en mi padre, allí aprendí la perseverancia y la disciplina.
Hablar de la faceta deportiva con Luis Morán es tan apasionante como observar una competencia en vivo. "El Oso" también dos deja entrar a su mundo personal
¿Fue muy noviero?
No, mi primer beso fue a los 21 años. Lo que pasa es que siempre fui muy dedicado a los deportes y a los estudios. En el aspecto de acercarme a las chicas soy muy introvertido, pero con un grupo de amigos soy muy extrovertido.
¿Y se enamoró en ese primer beso?
No, pero le saqué provecho.... ja, ja, ja. Nos besamos como tres horas, aproveché todo lo que no había besado en más de 20 años. Después sí me hice muy noviero. Luego me casé y producto de esa relación tengo una hija que es la luz de mi vida.
¿Y a su hija le gusta el judo?
Sí, y quiere ser judoca, pero yo no quiero por la cantidad de lesiones a las que se expone, el tipo de cuerpo, en los hombres se ve bien, pero en las mujeres no se ve nada femenino.
¿Cree que su presencia despierta el interés o intimida las mujeres?
No sabría decirle, por el deporte que practico la gente se hace una imagen de mí como una persona agresiva, pero cuando me conocen se dan cuenta que soy una persona sensible. Lloro por cualquier cosa, soy bien sentimental, lloro con las películas por eso no voy al cine, mejor las rento y las miro en mi casa y así lloro todo lo que yo quiero.
¿De dónde viene el apodo "El Oso"?
Me lo pusieron cuando jugaba en Nacional de Ingenieros, a mi hermano le decían el flaco Morán, y como yo era más robusto me pusieron ‘Oso’.
¿Qué pasó con Beijing?
No pude clasificar por la cantidad de lesiones, comencé muy bien, pero en las últimas clasificaciones mi rodilla ya no me respondió más y no pude participar, por eso es que me urge operarme.
¿Qué sueño te gustaría realizar?
Si Dios me bendijo a través del deporte, yo me he propuesto ayudar a los niños de la calle, porque para mí no hubo nada más duro que cuando regresé a Honduras de Argentina, yo lloraba al ver a los niños de la calle, quiero enfocarme a una fundación para ayudarlos.
¿Y en el campo deportivo?
Quiero retirarme ganando oro para Honduras en los novenos juegos, pero si me lo permite la vida y las rodillas me quedaran bien, ir a los juegos panamericanos y ganar una medalla.
¿Odias tus lesiones?
La mayor parte de mi vida he pasado lesionado por practicar deporte. Mis rodillas, mis tobillos, codos y dedos quebrados, pero esas son las huellas que deja el deporte y para mí son como mis trofeos.
