El jugador del Aston Villa, John Carew, fue pillado en un club de estriptis en el día previo al partido de la UEFA ante el Ajax de Ámsterdam.
Carew fue sorprendido por un directivo del club en el local sobre la una de la madrugada. El noruego era baja precisamente por cansancio, y, al ser cazado, se encendieron las alarmas en el Aston Villa.
La directiva del club le impuso una multa al delantero. Y su entrenador le castigó con el banquillo ante el Wigan.
Días después, un compañero del Aston Villa, Stiliyan Petrov, le justificó. En declaraciones al Daily Mail: “Cada uno nos motivamos de maneras diferentes, y posiblemente esta sea la manera de motivarse que tiene Carew”.
Otros casos. El de Carew no es el único caso de un futbolista que ha sido cazado en estos lugares a altas horas de la madrugada mientras sus clubes pensaban que se encontraban descansado.
Uno muy sonado fue el de Deco, ex jugador del Barça, pillado hace algo más de un año acudiendo a un club de alterne.
Otro del Barça que dio problemas fue Ronaldinho. El Barça se cansó de sus continuas salidas nocturnas. Ya fuera una victoria, un cumpleaños o una simple “reunión” de amigos, el brasileño no se cansó nunca de salir, aunque no fue “cazado” en ningún club de alterne.
Este mismo año, poco antes del verano, Robinho y otros “galácticos” brasileños participaron en una juerga en Londres, con fotos que lo demostraban.
Aunque el que peor lo ha pasado ha sido Ronaldo. El brasileño fue chantajeado por dos travestis, con los que -según la versión de ellos- tuvo una noche de sexo.
