Tan rico como romántico, el millonario ruso, Roman Abramovich, propietario del equipo de fútbol Chelsea, ha hecho a su prometida, la ex modelo Daria Zhukova, un regalo simbólico de gran impacto, un pedacito de luna, para hacerse perdonar por el retraso de su boda debido a la crisis financiera internacional.
Abramovich, regaló 100 acres de terreno lunar, situados en la parte visible del satélite, con las coordenadas 20-24 latitud sur y 30-34 longitud oeste. Zhúkova, de 27 años, podrá llevar a cabo con su parcela lunar las mismas operaciones como si fuese una de la Tierra, es decir, venderla, dejarla en herencia o regalarla.
Vaya gustito
Según la misma fuente, Abramovich habrÃa comprado la parcela a la organización internacional ‘The Lunar Embassy’, que vende simbólicamente partes del satélite. La propiedad es apetecible, porque desde la Tierra puede verse a través de un pequeño telescopio. Cerca de tres millones de personas han comprado terrenos similares, entre ellos el ex presidente estadounidense Jimmy Carter y los actores Tom Cruise y John Travolta. La idea de vender parcelas lunares fue de Dennis Hope, que en 1980 aprovechó el vacÃo legal sobre la cuestión para registrar su derecho de propiedad sobre las superficies de la Luna, Marte y Venus.
Las inversiones en la Luna están sujetas a la legislación internacional y, según la compañÃa que se encarga de organizar las mismas, únicamente se requiere garantizar el apoyo económico para la regulación de las actividades en ese satélite.
El Instituto de Colonización del Espacio señala que el Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre de 1966 no prohÃbe a inversores privados poseer propiedades en otros planetas y sus satélites naturales.
