El máximo rival estará enfrente, Leo jugará en casa con el apoyo incondicional de más de 90,000 aficionados y más de medio mundo verá por televisión lo que suceda en el Camp Nou esta tarde. Son demasiados ingredientes como para distraerse del clásico por excelencia.
Así lo cree Messi, quien tiene puestos sus cinco sentidos en el Real Madrid. El delantero argentino declinó la propuesta de su firma deportiva, Adidas, de presentar esta semana sus nuevas botas.
Messi no quiere que nada, absolutamente nada, pueda entorpecer su preparación de cara al encuentro ante el conjunto Blanco. Además, por su carácter reservado y su humildad -no le gusta nada ser protagonista-, Leo no quería que este acto con Adidas se convirtiera en la gran atracción previa al choque y que pudiera parecer que se organizaba porque él iba a ser el jugador del partido.
Precisamente, y por evitar cualquier distracción en su trabajo, Leo prefirió concentrar la mayoría de actos promocionales que tenía pendientes para la semana pasada y así poder estar tranquilo durante estos días previos al gran choque frente al Madrid.
El pasado lunes acudió a la entrega de premios de Protagonistas de Punto Radio en el Palacio de Congresos de Cataluña, mientras que el martes estuvo en un acto promocional de Air Europa primero, y luego fue a la presentación de los nuevos relojes de Carles Puyol. Tras aquello, solo a pensar en fútbol hasta pasado el partido del Madrid.
El primer choque ‘culés-merengues’ en la temporada llega “servido” para los azulgrana y “mal dado” para los madridistas, comentan los tertulianos callejeros, en los corrillos habituales que se forman los lunes en la fuente de Canaletas, al principio de las populares Ramblas de Barcelona.
El conjunto de Pep Guardiola -que hace dos semanas no escondía su preocupación por el calendario que le esperaba- ya sumó seis puntos ante Sevilla y Valencia y tras el derrumbe moral y físico del Real Madrid del domingo, “no existe objetivamente ninguna razón futbolística para pensar que no continuará la racha”, pronosticó el Mundo Deportivo, de corazón azulgrana.
“La temporada pasada también nos llevaban muchos puntos, les ganamos en su campo y terminamos dueños del título”, insistió el optimista Gago por la otra acera.
Llegue como llegue el clásico, el Real Madrid no lo pierde en el feudo catalán desde la temporada 2004-2005, recordaban los tertulianos de las Ramblas.
El Barça de Guardiola llega a la cita dando espectáculo, con un promedio de 3,14 goles por partido y solo nueve tantos recibidos en catorce jornadas.
Real Madrid, con nuevo técnico, espera cambiar los pronósticos de las calles de medio mundo. El clásico sea como sea sigue siendo el juego más esperado de la temporada y hoy a partir de las 3:00 de la tarde Honduras lo vivirá como si estuviera en el propio Camp Nou.
El ‘7’ respondió a los preguntas de los medios de comunicación y dejó claro que “el equipo nunca va a bajar los brazos”. Aseguró que los jugadores están convencidos de sus posibilidades en el clásico.
“La plantilla está convencida de ganar al Barça.
Sabemos que ellos están en un gran momento, con mucha confianza, y que será muy difícil, pero podemos llevarnos los tres puntos”.
El Madrid nunca se rendirá, y así lo comentó Raúl: “No vamos a bajar los brazos, nunca lo haremos. Que nadie nos dé por muertos, tenemos muchas cosas que decir. Sabemos el escudo que defendemos”.
El ‘7’ cree que si se pierde en Barcelona no habrá acabado la Liga para el Madrid: “Tampoco creo que ganando... hombre, se da un paso hacia delante. Si se pierde o se empata quedarán muchos partidos y puntos y la Champions.
Vamos a intentar hacer un gran partido con buen juego y ante el Valencia y acabar bien el año. Lo más importante es el prestigio del club”, apuntó.
