Es increíble ser consciente de que una persona seductora te proporciona una sensación electrizante de estar vivo y en pleno contacto con el mundo que le rodea. Para ser atractivo no importa tanto el aspecto, sino el modo en que te comportas y sientes contigo mismo. Si te lo propones ¡puede volverse irresistible!
No hace falta ser un galán de Hollywood o una “top model” para resultar una persona atractiva. La seducción implica infinidad de pequeños detalles, desde la forma de mirar, tocar o hablar, hasta la creación de un ambiente incitante por medio de los colores, sonidos y aromas.
Tanto para enriquecer tu vida amorosa con tu pareja actual, como para atraer a una nueva conquista o, simplemente para llamar más la atención del otro sexo y elevar tu autoestima, te conviene poner en forma tus buenas artes de seducción.
Aunque no se trata sencillamente de dominar una técnica: para atraer al otro no solo debes poner cabeza, también ¡y sobre todo!, mucho corazón. Recuerda que ser seductora radica en tener sentido del humor, ser cariñosa y cálida en lugar de recurrir sistemáticamente a la manipulación.
Estas son algunas de las recomendaciones para conseguir uno de los requisitos básicos del erotismo: “una mente seductora”:
1. El poder de los piropos. Bombardea con piropos a tu pareja. La sensación de recibir cumplidos es muy agradable y estimulante.
2. Escribe un diario. Cuando conozcas a esa “persona especial”, escribe acerca de esa estimulante experiencia comenzando con el primer instante en que se vieron. Actualízalo siempre que tengas tiempo, si es posible cada semana y al menos una vez al mes. Escribe todo lo que hagan juntos y lo que sienten. También anota los momentos importantes, como el primer beso, sus primeras vacaciones juntos e, incluso, la primera riña. Será un dulce recordatorio de los momentos felices que comparten. Esto te hará más consciente de tu amor hacia la otra persona.
3. Una meditación sobre el amor. Encuentra un lugar tranquilo donde puedas sentarte con comodidad, cierra los ojos y respira lenta y profundamente. Imagina un rayo de luz pura y blanca sobre tu cabeza y dirige esa energía luminosa hacia tu corazón. Piensa en tu pareja y envíale un amor total e incondicional. Esta meditación fortalecerá tus relaciones amorosas de forma insospechada.
4. Seducción sigilosa. La afirmación de que “el sexo está en el cerebro” es más cierta de lo que supones. Con la práctica puedes utilizar el poder de la imaginación y la visualización para trasmitir pasión erótica sin moverte del sitio. Si encuentras a alguien muy atractivo, tranquilízate. Entonces, en silencio y con intensidad, visualízate tocando, acariciando y besando a esa persona, hasta que sientas un intenso deseo. Tus ojos y energía hablarán por ti. El deseo es contagioso, y si ambos están en la misma onda, tu mensaje se entenderá por completo. ¡Compruébalo!
