El ejemplo que dio Honduras en el año 2009 es único. Único en este siglo, único en la polÃtica mundial, viéndolo desde la perspectiva de un extranjero, alguien que ha vivido en Europa casi toda su vida, que normalmente no es familiar con los golpes de Estado que se dieron en el pasado en casi todos los paÃses latinoamericanos.
En los libros alemanes de historia un golpe de Estado se caracteriza por los siguientes hechos: un atentado a la libertad del actual presidente, represión de los medios libres, cierre de todas las instituciones democráticas, militares en el poder –normalmente un coronel o un general se pronuncia Presidente de la República y pospone elecciones democráticas a una fecha indefinida.
La Fundación Friedrich Naumann para la libertad trabaja desde los 60 en Latinoamérica y ha tenido que vivir y soportar muchos golpes de Estado, de Chile y Argentina en los 70 hasta Guatemala en los 90. Todos estos golpes han sido no solo un golpe duro en la cara de la democracia de Latinoamérica, sino que también un fuerte atavismo para el trabajo de la Fundación, que trata de apoyar y fomentar la democracia, el estado de derecho y el respeto ante los derechos humanos en todo el mundo.
Un nuevo fenómeno polÃtico
Hoy en dÃa ya no existe el peligro de clásicos golpes de Estado de parte de la derecha en Latinoamérica. Más bien hemos observado un peligro inminente de gobiernos y partidos de tendencia populista de izquierda, que tratan de engañar a los pobres de este continente con promesas y regalos baratos, no sostenibles, culpando a factores abstractos como la globalización o al capitalismo feroz, para ganar votos y seguidores.
¿Qué tiene que ver esto con Honduras del 2009? ¿Por qué Honduras es tan especial, por qué en el futuro se estudiará el fenómeno hondureño, no solo en los libros de historia de Alemania?
Porque en Honduras la situación polÃtica ha sido diferente. Cuando todo el mundo gritaba que era un paÃs retrasado y golpista, los que entendÃan y analizaban bien la situación y los hechos polÃticos de este paÃs ya sabÃan que no se trataba de un golpe militar, que era un fenómeno nuevo, una defensa exitosa y constitucional ante la amenaza del populismo corrupto y oportunista de la nueva izquierda bolivariana promovida por el presidente venezolano, Hugo Chávez, y sus seguidores.
Recordemos bien: varias instituciones independientes habÃan acusado al Presidente por violación de la constitución que habÃa sido creada en 1982 para evitar la perpetuación en el poder, conociendo muy bien la triste tradición latinoamericana. Luego, el Congreso, democráticamente electo, habÃa depuesto al Presidente por abuso de poder. En vez de encarcelarlo, el único error de Honduras, se le regaló la libertad y lo exiliaron las fuerzas armadas obviamente en contra de su voluntad. Pero curiosamente ningún militar asumió el poder, se respetó la Constitución en términos de la sucesión presidencial, todas las instituciones democráticas y los medios seguÃan funcionando. El nuevo Presidente fue electo por el Congreso Nacional con mayorÃa absoluta. Todos los que hablaban en ese entonces de un golpe, no entendÃan o no querÃan ver la realidad.
La comunidad internacional simplemente juzgaba predeterminadamente los hechos, únicamente por el detalle de haber exiliado ilegalmente al ex presidente por medio de la Fuerza Aérea hondureña. Por el miedo innecesario de una inestabilidad en toda Centroamérica, no reconocÃan el acto valiente y constitucional de los hondureños.
Por supuesto participó Zelaya en las elecciones.
Las elecciones del 29 de noviembre dieron la última prueba que el pueblo de Honduras apoyaba al constitucionalismo hondureño participando en un 61% (mucho más que en 2005) en éstas. Populismo el argumento que los seguidores del depuesto presidente estaban excluidos de estas elecciones. César Ham, fiel seguidor y promotor inconstitucional de la ilegal cuarta urna, participaba activamente con su partido comunista en las elecciones pasadas y apenas el 3% votó por él. Desde entonces los crÃticos y la resistencia (resistencia básicamente en contra de la democracia) han sido cada vez más callados porque entendieron que el pueblo de Honduras no se presta para experimentos del populismo de izquierda.
Como Fundación internacional que ha visto muchos golpes militares en todo el mundo, podemos constatar con toda la seguridad de la experiencia alemana y de más de 60 años de trabajo en el extranjero: El verdadero golpe ha sido impedido el 28 de junio del año 2009.