La llegada de una misi贸n del Fondo Monetario Internacional siempre causa expectativas en nuestro pa铆s. Las autoridades han anunciado que esta semana se inicia el proceso de negociaci贸n con los representantes de dicho organismo, en la b煤squeda de un acuerdo que permita infundir confianza al sector inversionista y a todo el pueblo hondure帽o, en lo que respecta a la pol铆tica macroecon贸mica que seguir谩 el nuevo gobierno.
La historia reciente nos indica que en el gobierno del ex presidente Zelaya, Honduras incumpli贸 nuevamente un acuerdo vigente con el FMI. Pero en esta ocasi贸n, dicho gobierno lo hizo por partida doble. Primero, incumpliendo el acuerdo que dej贸 vigente el ex presidente Maduro y segundo, su propio "stand by" firmado en el 2008, que pr谩cticamente fue incumplido al d铆a siguiente de su firma.
En esta ocasi贸n, nuestro pa铆s se encuentra pasando por uno de sus peores momentos. El a帽o 2009 nos dej贸 un crecimiento econ贸mico negativo, debido a los efectos de la crisis financiera y econ贸mica global, la falta de un plan coherente e integral para hacerle frente a dicha crisis y el aumento extraordinario al salario m铆nimo a partir de enero 2009, que dej贸 como secuela la perdida de aproximadamente 200,000 empleos, especialmente en el sector de la peque帽a y mediana empresa. Adicionalmente, a partir del 28 de junio 2009 se agreg贸 la crisis pol铆tica interna y el aislamiento internacional, que produjo la suspensi贸n de todo el apoyo financiero de parte de los organismos multilaterales de cr茅dito.
Los retos de esta negociaci贸n con el Fondo son grandes. El d茅ficit fiscal del a帽o pasado se situ贸 en 4.0% del PIB -bastante alto- y el de este a帽o, puede andar en el orden del 7% al incorporar una serie de compromisos de gastos no incluidos en la ejecuci贸n del a帽o pasado. El financiamiento de este d茅ficit se torna una variable clave para la pol铆tica monetaria a dise帽ar por el Banco Central de Honduras, especialmente si consideramos que en los 煤ltimos a帽os la deuda interna ha crecido en forma extraordinaria e insostenible, hasta alcanzar L 23,000 millones, representando un 8% del PIB.
Uno de los problemas m谩s serios en la parte fiscal es que debido a la demagogia y la falta de una pol铆tica salarial, los salarios del gobierno central han pasado de L 17,025 millones en 2006 a L 29,939 millones en 2009, para un crecimiento de 76% y pasado de representar 54% de los ingresos tributarios a 76%; seg煤n cifras preliminares, en 2010 representar谩n un 82%. El problema de la masa salarial es que es un gasto r铆gido que no se puede ajustar en periodos de recesi贸n y de menores ingresos y adem谩s, deja al pa铆s sin recursos para atender las necesidades en salud, educaci贸n, inversi贸n y otros, en detrimento de las grandes mayor铆as pobres.
Uno de los temas torales con el Fondo tambi茅n ha sido la pol铆tica cambiaria. Seg煤n c谩lculos, el lempira est谩 apreciado en aproximadamente 15%. Sin embargo, si se vuelve a hacer uso de la f贸rmula contemplada como parte de la Subasta de Divisas, se puede comenzar un proceso ordenado de depreciaci贸n, sin causar incertidumbres en los agentes econ贸micos, hasta llegar a tener un tipo de cambio competitivo.
Lo importante es que el marco macroecon贸mico que dise帽en las nuevas autoridades devuelva la confianza a los inversionistas en nuestro pa铆s y se logre retomar la senda del crecimiento econ贸mico sostenido, que nos permitir铆a generar m谩s producci贸n y empleo y mayores ingresos tributarios.
Para lo anterior, adem谩s de un acuerdo con el FMI, se necesita que el nuevo gobierno atienda con la urgencia debida el caso de las invasiones que se est谩n dando en diversas zonas del pa铆s. No se puede permitir la toma violenta de propiedades en plena producci贸n en un claro irrespeto a la ley. Este es un mensaje muy negativo y no importa ning煤n acuerdo con el Fondo, si al final los inversionistas consideran que en Honduras la ley y la propiedad privada no se respetan.